Reencuentro en femenino por STOAGALLERY
Esta publicación no puede ser reproducida ni en todo ni en parte, ni registrada, ni transmitida por un sistema de recuperación de
información en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, informático, por fotocopia o cualquier
otro, ni a su divulgación ni pública ni privada, sin el permiso previo por escrito de la Galería de Arte Stoa.
Este proyecto pretende ser el primero de una serie sobre la necesaria y gratificante
experiencia de compartir espacio expositivo con artistas a los que he conocido
fuera de España. Efectivamente, esa interacción, el suma y sigue, supone la aprehensión del sentido creativo del compañero/a, para luego cuestionar el propio,
planteando profundos interrogantes en unos casos, afirmando el relato creativo
gestado y en gestación en otros; en todo caso, actuando como auténtico desfibrilador de la personal génesis artística.
En esta ocasión, participan cuatro mujeres, quizás porque, desde el principio, admirar tanta riqueza creativa en femenino me trajo a la memoria el concepto de
edad de oro de los mitos griegos, sin mujeres, y sentí dolor intenso pensando en
las múltiples generaciones de mujeres artistas que nunca llegaron a poder mostrar
su arte y, mucho menos, obtener el reconocimiento del público y, si falta éste, ¿hay
artistas? Tal vez fue eso lo que me impulsó, sin atisbo alguno de feminismo, a
desarrollar este proyecto. Una muestra de “relatos cortos” que pretende ser un pequeño bosquejo de lo que la creación femenina, en clave pictórica, hoy, puede
hacer tomando como ejemplo 4 mujeres de cuatro países que, aparentemente, sólo
tienen en común haber expuesto en Nueva York (Ida Ivanka, Astrid Sommer, Conchi Álvarez) o en Verona (Sonia Vinaccia, y Conchi Alvarez). Pero sólo como primera impresión, pues, una mirada atenta y profunda, descubrirá la magia de ese
lenguaje universal que es el Arte, un modo de expresión que no tiene fronteras y
que, incluso, puede mostrar elementos comunes a todas ellas pese a las notables
diferencias de estilo, técnicas, personalidad artística, formación…y es que, sin
duda, hay un alma femenina flotando en el ambiente. En todas ellas esa impronta
femenina es patente: el dominio de lo sensitivo, una percepción de la realidad cargada de un sexto sentido, la preferencia por lo espiritual sobre lo racional, el triunfo
del alma sobre la sola razón.
información en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, informático, por fotocopia o cualquier
otro, ni a su divulgación ni pública ni privada, sin el permiso previo por escrito de la Galería de Arte Stoa.
Este proyecto pretende ser el primero de una serie sobre la necesaria y gratificante
experiencia de compartir espacio expositivo con artistas a los que he conocido
fuera de España. Efectivamente, esa interacción, el suma y sigue, supone la aprehensión del sentido creativo del compañero/a, para luego cuestionar el propio,
planteando profundos interrogantes en unos casos, afirmando el relato creativo
gestado y en gestación en otros; en todo caso, actuando como auténtico desfibrilador de la personal génesis artística.
En esta ocasión, participan cuatro mujeres, quizás porque, desde el principio, admirar tanta riqueza creativa en femenino me trajo a la memoria el concepto de
edad de oro de los mitos griegos, sin mujeres, y sentí dolor intenso pensando en
las múltiples generaciones de mujeres artistas que nunca llegaron a poder mostrar
su arte y, mucho menos, obtener el reconocimiento del público y, si falta éste, ¿hay
artistas? Tal vez fue eso lo que me impulsó, sin atisbo alguno de feminismo, a
desarrollar este proyecto. Una muestra de “relatos cortos” que pretende ser un pequeño bosquejo de lo que la creación femenina, en clave pictórica, hoy, puede
hacer tomando como ejemplo 4 mujeres de cuatro países que, aparentemente, sólo
tienen en común haber expuesto en Nueva York (Ida Ivanka, Astrid Sommer, Conchi Álvarez) o en Verona (Sonia Vinaccia, y Conchi Alvarez). Pero sólo como primera impresión, pues, una mirada atenta y profunda, descubrirá la magia de ese
lenguaje universal que es el Arte, un modo de expresión que no tiene fronteras y
que, incluso, puede mostrar elementos comunes a todas ellas pese a las notables
diferencias de estilo, técnicas, personalidad artística, formación…y es que, sin
duda, hay un alma femenina flotando en el ambiente. En todas ellas esa impronta
femenina es patente: el dominio de lo sensitivo, una percepción de la realidad cargada de un sexto sentido, la preferencia por lo espiritual sobre lo racional, el triunfo
del alma sobre la sola razón.

FONTE: https://www.stoagallery.com/wp-content/uploads/2015/05/REENCUENTRO-EN-FEMENINO.pdf
